domingo 31 de enero de 2010

VUELTA A EMPEZAR

Se enciende la luz de un nuevo año y todos nos prometemos cambiar el mundo, si bien pasados unos días sumergidos en nuestro propio destino las luces se van apagando y con ellas van muriendo nuestros deseos.
Pienso que son muchas las personas a las que, en efecto, les gustaría mejorar este viejo planeta que compartimos. Los hay que se creen muy importantes, que con poca convicción alumbran cumbres planetarias en mayúsculas en pos de un reconocimiento ajeno .La mayoría de nosotros, somos seres corrientes que aspiramos a pequeñas metas: tener una existencia digna, sacar adelante una familia...
Y, sin embargo, hay algo que todos podemos hacer sin mucho esfuerzo y que ayudaría a mejorar las cosas. Me refiero a cambiar, no el Mundo con mayúscula, sino nuestro pequeño mundo, nuestra pequeña esfera de influencia; consiste tan sólo en hacer bien lo que uno hace sin esperar nada a cambio. Es algo así como perseguir un sueño, en el que además incluimos a otras personas.
Creo que vale la pena intentarlo por el planeta y por nosotros mismos

domingo 8 de noviembre de 2009

DEDICADO ALS AVIS Y ABUS QUE CONOZCO

Este escrito lo hice, hace ya unos meses, y por ello ahora se hace un poco “viejecito” pues el infante en cuestión ya tiene 24 meses.
Pero os lo cuento porque es tal lo cual lo viví con mi último nieto,cuando nació, yo, una abuela moderna donde las haya.
Dice así:

Tres días a la semana salgo a pasear con M. el "lechón" que me hizo abuela, por cuarta vez.
Cuando llueve, la gente sensata (primero el padre y la madre semidormidos y a tumbos después de tres meses y medio durmiendo salteado) me sugieren que nos quedemos en su casa viendo dibujitos. Yo digo si, claro, con esta lluvia, a donde vamos a ir.....
Pero cuando se van los padres....
Enseguida forro el coche con su funda de nylon, le cambio el pañal, antes y después de ponerle limpio le soplo un poco las bolas, que le encanta, y le digo que vamos a salir a mojarnos un rato.
Se ríe con audio, con verdaderas carcajadas de gordo sindicalista abriendo sin control su bocaza desdentada una y otra vez y se despereza retorciéndose primero hacia un lado y después hacia el otro con la cara de placer más extraordinaria desde que la humanidad aprendió a pasarlo bien.
Se repantiga, se deja besar las plantitas y las palmitas y me mira con amor con sus ojos azul oscuro-grises (un color in- cre- í -ble, que vi antes en cuadros, cielos y sedas pero nunca en ojos).
Salimos y miramos los árboles y los pajaritos que saltan en el parque y la lluvia nos salpica la cara.
Eso nos encanta. Paramos, hablamos un rato y seguimos caminando.
A veces vamos a un café, yo me tomo una ensaimada con un cortado y él se concentra en su última investigación: el movimiento de dedos, el intento de apresar objetos con el puño cerrado, la succión de la mano completa con hurgueteo del índice en la campanilla y las arcadas correspondientes. Eso nos lleva casi una hora.
Así vamos llegando a casa…
Para de nuevo emprender el biberón el pañalito y la dormidita a ver si mientras llegan sus padres.
Ahora (en Septiembre ha cumplido 2 años)y es encantador es un pequeño koala, seductor y tremendo, que te mira y le sonrien los ojos y enseña sus dientes blancos y tan perfectos que da gusto mirarlo.
Bueno ahora va de la mano y en el aeropuerto te "lleva" la maleta.
Nada hay más extraordinario.

lunes 14 de septiembre de 2009

L´AGUILA NEGRA



A Dani para que le acompañe Mallorca por Salk Lake City, y durante su estancia en EEUU.
Una abraçada

martes 8 de septiembre de 2009

LIBROS

"Soy leyenda".

La muerte no me espanta y las enfermedades ni siquiera pueden afectarme. Miradme y os resultará difícil adivinar mi edad, pues nací en el año 1330 de Nuestro Señor, hace más de seiscientos setenta años.

A lo largo de mi vida he desempeñado varios oficios: he sido médico y cocinero, librero y soldado, maestro de literatura y de química, e incluso policía y ladrón.

Pero antes de todo eso, fui un alquimista. De hecho, fui el Alquimista. Era considerado el mejor alquimista de aquellos tiempos, solicitado por reyes, príncipes y emperadores, e incluso el mismísimo Papa requirió mis servicios. Podía convertir metal común y corriente en oro y transformar toscas piedras en magníficas joyas. Y no solo eso: descubrí el secreto de la vida eterna que durante años permaneció escondido entre las páginas de un libro de magia antigua.

Ahora, mi esposa Perenelle ha sido secuestrada y el libro robado. Sin el libro, ella y yo envejeceremos. Durante cada ciclo lunar, nuestro cuerpo se marchitará y, con el tiempo, ambos falleceremos. Si perecemos, el Mal contra el que hemos combatido durante tanto tiempo triunfará. La Raza Inmemorial reclamará esta Tierra otra vez y aniquilará a la humana de la faz del planeta.

Pero no moriré sin luchar.


Extracto: MICHAEL SCOTT:
El Alquimista, los secretos del inmortal Nicolas Flamel.
Editorial: Roca.

martes 21 de julio de 2009

VIDA

Idrissa llegó al mundo, por las mismas fechas en las que yo llegué a la República del Txad.
Nació con un peso de 1.200 gramos, de mamá nómada, tercera esposa de un trashumante. Tiene varios hermanos mayores, uno de ellos con una rara enfermedad cutánea que requiere atención médica constante. Por eso su mamá abandonó el nomadismo y se estacionó con toda su prole, marido, 'rival' y 'coesposa' en un pueblo rural.
Aquí nació Idrissa, chiquitita como mi mano y apenas más pesada que un envase de leche. Le dio una infección neonatal y con eso perdió bastante peso. Llegó a pesar 800 gramos. En ese momento era impresionante verla mover sus patitas y manitas. Era bien llorona, incluso en sus peores días.
La dejamos hospitalizada largo tiempo, pese a las protestas de su mamá, que se sentía casi presa, contrariada y con ganas de volverse a su casa. No es fácil convencer a tu 'coesposa' de cuidar al resto de tus hijos mientras, además, tienes una 'rival' y un solo marido para compartir.
A veces por la mañana venía a pesarla y me la encontraba aún más liviana y no del todo limpia. Su mamá me decía que no sabía cómo estaba comiendo porque no tenía mucha leche y "desde ayer que no se acordaba de ponérsela al pecho". Era tan chiquitita que la mamá no entendía por qué estábamos haciendo tantos esfuerzos: no parecía tener muchas posibilidades. Además, ni siquiera tenía nombre.
Yo creo que se salvó por llorona, porque reclamaba teta con toda la fuerza de sus pulmoncitos. Y un día la dimos de alta con un poco de susto.
Hoy vino a control. Ahora se llama Idrissa y pesa 3.320 gramos. Para su control médico la mamá le compró un paño nuevo, todo brillante, con vuelos y lentejuelas y le maquilló bien los ojos con köhl. Vino orgullosa a mostrarnos a su niña y sus pechos llenos de leche.
Me la va a traer de nuevo en tres meses. Ese último control no es tan necesario desde el punto de vista médico: ese es para mí, porque me pone contenta verla gorda, sana y mamando con fuerza.

ESPERANDO

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Quiero desde esta ventana saludar a todos/as y enviar abrazos a todos/as

lunes 29 de junio de 2009

BAOBAB AL ATARDECER

 
Posted by Picasa